Foto por: Gabriella Fabbri

• "Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir," 
Romanos 8:38 

• "ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro." 
Romanos 8:39 

Cuando intentamos acercarnos a Dios y a su hijo unigénito Jesús, pareciera que todo empieza a conspirar para evitar ese acercamiento, desde una persona que se acerque a ti para modificar tu intención, hasta una serie de eventos que surgen aparentemente de la nada. Ese es el verdadero primer frente de batalla que habrá que librar, la buena noticia es que eso indica que estás muy cerca de conocer verdaderamente a Dios y a su hijo, es allí donde podemos mostrar el temple y la firmeza en nuestras convicciones para conocer a Dios. 

• 1 Juan 2:17 
"Pero el mundo se va acabando, con todos sus malos deseos; en cambio, el que hace la voluntad de Dios vive para siempre." 

El mundo ha aprendido a perfeccionar la maldad, con tecnología y tácticas que provocan el miedo en las gentes, un mal en el mundo que nos afecta tan solo con inundar nuestro espíritu con los mensajes que se encuentran en los medios, publicando las consecuencias de pagar con mal el mal. El mismo ser humano tiende a auto destruirse con todas sus malas intenciones. Maldad x Maldad = Maldad en aumento. 

Romanos 8:28

• Romanos 8:28 
Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito. 

Cuando llevamos un estilo de vida enfocado en Cristo Jesús, todo lo que nos pasa tiene un propósito benéfico en los planes de Dios, nada de lo que nos acontece es para dañarnos, más bien es para fortalecernos. 

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Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. 
Santiago 1:19-20 

Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.  Mateo 18:21-22 

Uno de los retos  que tenemos como personas es aprender a perdonar y a pedir perdón, ambos son igual de difíciles.  Jesús nos exhorta a perdonar las veces que sea necesario, hagamos ese intento, confesando nuestras faltas a Dios, perdonándonos primero a nosotros mismos. Pues si reconocer mis faltas y pedirle perdón a Dios por ellas, entonces también podré perdonar las faltas de los demás, porque nadie es perfecto.