Lo indicado, lo apto, lo mejor

La importancia de cuidar nuestra alimentación va mucho de la mano con lo que debemos consumir y de lo que no se nos es permitido. Así como recordamos los sabores y la apariencia de los alimentos, tenemos que tener presente y reconocer lo que sí podemos consumir. Las leyes de alimentación ordenadas por Dios, son tan exactas que es comprensible entender el decreto, qué animales son, con qué características debe contar, etc.

Muchas veces no estamos familiarizados con el hábito de cuidar nuestra alimentación, siendo un poco más estrictos con nosotros mismos; tal es el caso que cuando vamos a la pescadería o carnicería, por citar un ejemplo, ¿Sabemos realmente si el pescado que queremos lo podemos consumir? O ¿Si la carne que vamos a comprar fue obtenida del sacrificio correcto del animal? No vamos a ser tan exigentes, porque hay muchas cosas que no podemos cambiar en la sociedad; pero mientras esté en nuestras manos el cuidado y conocimiento, podemos evitar y darnos a la tarea de mejorar nuestra alimentación como mandato del Creador.

 Vamos a descubrir que dentro de nuestro entorno hay personas que se han preocupado por el bienestar de nosotros, buscando y recolectando los productos y alimentos adecuados para nosotros. Tal es el caso de la certificación Kosher, cuyo propósito es tener lo propio, lo sano, lo indicado. Platicaremos en el próximo artículo sobre este concepto...