Película Fragmentado de M. Night Shyamalan.La película Fragmentado (Split) nos muestra un personaje con 23 personalidades diferentes, nacidas por un evento traumático de la infancia de Kevin Wendell Crumb. Todas sus personalidades reflejan una necesidad, como la de la última en emerger que es la Bestia. Una personalidad llena de poder que le ofrece a las demás personalidades y a Kevin, la promesa de no ser dañados y la protección de cualquier persona que los quiera afectar. Pero lo más importante de este comentario son las cosas relacionadas a lo que encontramos en la escritura. Vamos a mencionar algunas de ellas.

Que fabuloso sería que todos valoraramos lo que tenemos todos los días de nuestra vida, sencillamente sería una vida de agradecimiento y reconocimiento a quien nos hizo. Reconoceríamos la grandeza de su obra sin reprochar la condición en la que nos ha tocado vivir, si es con presidentes justos, leyes justas; o con compañeros infieles o familias desfragmentadas; con hijos de Dios alejados de él o con Obreros que han dividido su vida ministerial. Si tuviéramos esa posibilidad de valorar todo sin sufrir, nuestra vida sería totalmente distinta.

El sufrimiento es necesario: Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. (1era. de Pedro 1:10,11)

Los sufrimientos de Cristo fueron necesarios, porque nos anunciaron las promesas de Dios a todo el mundo, tanto judíos como gentiles tendrían la misma promesa: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. (Juan 3:16,17)

Dios dió a su hijo en sacrificio para que nosotros valoraramos la vida que se nos ha sido dada, si no hemos sufrido difícilmente valoramos las cosas que tenemos. Job fue un hombre que era recto antes de haber sufrido la pérdida de sus seres queridos y de toda la comodidad material que Dios le había concedido. Aún siendo un hombre temeroso de Dios, todavía quedaba por ser perfeccionado y eso se lo trajo la aflicción y el sufrimiento. Sufrió de lepra, de angustia y de ataques por parte de sus amigos, aún con todo eso él soportó la aflicción siendo fiel a Dios hasta la muerte. ¿Qué fue lo que aprendió Job ante los sufrimientos?

Respondió Job a Jehová, y dijo: Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza. (Job 42:1-6)

Y si Job no hubiera sufrido ¿habría alcanzado esta maravillosa enseñanza del Todopoderoso? Aquel que no ha sido destrozado (haciendo mención a la frase de la película), no tiene valor por sí mismo ni por el que lo crío, formó e hizo (Isaías 43:7).

Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud. (Jeremías 31:19) En muchas formas y momentos nos ha tocado circunstancias complicadas, incluso nuestro desarrollo natural como seres humanos está diseñado para tener cambios drásticos. Cuando crecemos y llegamos de la infancia a la juventud, los cambios en la parte física, emocional y espiritual, son los momentos que más marcaran nuestra vida, por todas las decisiones que tomamos y que no percibimos el peso hasta que alcanzamos una madurez espiritual y comenzamos a valorar todo lo que Dios nos permitió vivir y aprender.

https://us.hbomax.tv/movie/TTL613691/FragmentadoSi no sabemos valorar las aflicciones nos olvidamos también de Dios que nos permite vivirlas, desechamos sus enseñanzas y cuidados; nuestro corazón se divide y optamos por seguir las leyes, pensamientos y los caminos de los hombres:

Pero vosotros habéis desechado hoy a vuestro Dios, que os guarda de todas vuestras aflicciones y angustias, y habéis dicho: No, sino pon rey sobre nosotros. Ahora, pues, presentaos delante de Jehová por vuestras tribus y por vuestros millares. (1 Samuel 10:19)

Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación.(2 Corintios 1:7)

Así que en las aflicciones como hijos de Dios no estamos solos, hay que encontrar siempre el propósito a la vida y a todo lo que vivimos, recordemos que mientras tengamos vida, hay esperanza para ser perfeccionados mediante lo que sufrimos.

Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio. (2da. Timoteo 1:8-10)

Así que recuerda, la próxima vez que sufras por algún regaño, una pérdida de un ser querido; o por el despido de un trabajo o la humillación de un jefe; por el alejamiento de la persona que amas o por un divorcio que no deseabas; por el dolor de una persona que quieres o por el dolor de uno mismo cuando reconoces tus errores; por la mediocridad con la que hemos vivido la vida o por la falta de decisión para lograr nuestros objetivos; por la lejanía que tenemos hacia Dios o por la falta de práctica de los mandamientos. Cuando suframos por algo recuerda que Cristo sufrió más por nosotros, Él es nuestro ejemplo y maestro y nos llama constantemente con la escritura a tener fe y agradecer nuestro sufrimiento porque “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Con esa confianza, el sufrimiento tiene un propósito para el hijo de Dios, Cristo entregó su vida por todos nuestros sufrimientos para que tuvieramos una esperanza.

Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos. (Hebreos 2:10)

(1) Diálogo de Split ( Fragmentado) de 2017, dirigida y escrita por M. Night Shyamalan.