El conocer de la victoria de Cristo por las escrituras trae paz y esperanza al corazón, aún en este mundo de problemas, incertidumbres y maldad.   “En el mundo tendréis aflicción: más confiad, yo he vencido al mundo “Juan 16:33.

¿Cómo mantener la confianza ante la adversidad? Debemos vigilar el camino por el cual andamos, caminar avisadamente; es decir no como insensatos, más como sabios, reconocer los peligros para apartarse, aprovechando el tiempo en aquello que genera bienestar como lo es la fe, familia, trabajo, ejercicio, amistad. Efesios 5:15-17. De tal modo, generamos más días alegres y reducimos aquellos días malos. 

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; S. Juan 5:39

El significado de la palabra ESCUDRIÑAR es: Examinar algo con mucha atención, tratando de averiguar las interioridades o los detalles menos manifiestos. Siguiendo ésta regla es la mejor manera de adentrarnos en el estudio que hoy para comprender la VIGENCIA Y CONTINUIDAD de las leyes de Dios después del sacrificio, resurrección y ascención a los cielos de Jesús.

El pertenecer al pueblo de Dios implica un estudio y conocimiento de quién es el pueblo de Dios o su iglesia; la congregación que ha caminado desde la creación hasta nuestros días, y que son hijos que han buscado siempre hacer su voluntad. El sentido de pertenencia siempre nos va dar una identidad, conforme a las costumbres, ideas y pensamientos que existan en una determinada cultura o sociedad. Nuestro Dios a través de la creación, nos narra que fuimos creados a su imagen y semejanza (Génesis 1:26,27), teniendo virtudes y dones que servirían para administrar correctamente esta tierra y convivir con nuestro prójimo.

El crecimiento de una nueva criatura no solo se refleja en edad, sino también en virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, temor de Dios y amor fraternal. (2 Pedro 1:5-8). Creciendo de tal manera alcanzaremos mayor productividad y utilidad en el servicio de Jesucristo.

2ª CORINTIOS 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Estas maravillosas palabras del apóstol Pablo son la invitación para hacer posible uno de los anhelos más grandes de los seres humanos, obtener una nueva vida.