A esta pregunta nos gustaría hacer una diferencia clara, una es la idea o concepción de Dios y esta es personal, podría cambiar de una persona o cultura a otra; y otra muy diferente la de Dios mismo, como se presenta Él mismo al mundo por medio de la Biblia, desde la creación hasta nuestros días.

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, éste, como sea Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos” (Hechos 17:24)

En la versión de Casiodoro de Reina encontramos este versículo traducido así: “Habló todavía Dios a Moisés, y díjole: Yo soy JEHOVÁ; Y aparecí a Abraham, Isaac y a Jacob bajo el nombre de Dios Omnipotente, mas en mi nombre JEHOVÁ no me notifiqué a ellos” (Exodo 6:2-3) En la versión hebrea, esos mismos textos se traducen así: “Y habló Dios a Moisés y le dijo: Yo soy el Eterno, y yo aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob, como el Shad-day (Dios Todopoderoso), pero en mi nombre, Eterno, no me di a conocer a ellos”. (1)

En la Biblia veremos a Dios con el nombre Jehová y sus diferentes atributos, no importa la versión de la Biblia que utilicemos, encontraremos varios de estos atributos pero se refieren al mismo Dios. Hay atributos que le corresponden solamente a Él, no hay otro ser en la tierra ni el universo que los posea mencionaremos tres:

  1. Dios Eterno. Publicad, y haced llegar, y entren todos en consulta: ¿quién hizo oir esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador: ningún otro fuera de mí. (Isaías 45:21) En la Biblia sólo encontraremos un único y verdadero Dios que es eterno. Mas Jehová Dios es la verdad; él es Dios vivo y Rey eterno: á su ira tiembla la tierra, y las gentes no pueden sufrir su saña. (Jeremías 10:10)
  2. Dios no cambia. La inmutabilidad de Dios, una perfección divina que distingue a Dios de todas sus criaturas, Dios es el mismo perpetuamente; no cambia ni sus atributos ni sus determinaciones. Por ello, Dios es comparable a una roca (Deut. 32:4) que permanece inmovible cuando el océano entero que la rodea fluctúa continuamente; aunque todas las criaturas estén sujetas a cambios, Dios es inmutable. “El padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago. 1:17).
  3. Dios es Todopoderoso. Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto. (Génesis 17:1) “Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza” (Sal. 62:11) El poder de Dios es la facultad y la virtud por la cual puede hacer que se cumpla todo aquello que agrada, todo lo que le dicta su sabiduría infinita, todo lo que la pureza infinita de su voluntad determina. A menos que creamos que es, no sólo omnisciente, sino también omnipotente, no podemos tener un concepto correcto de Dios. El que no puede hacer todo lo que quiere y no puede llevar a cabo todo lo que se propone, no puede ser Dios. ¡Qué vanos serían los consejos eternos si el poder no interviniera para cumplirlos! Sin el poder, su misericordia no sería sino una debilidad humana, sus promesas un sonido vacío, sus amenazas alarmas infundadas. El poder de Dios es como él mismo: infinito, eterno, inconmensurable; no puede se contenido, limitado ni frustrado por la criatura. “Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza” (Sal. 62:11). “Una vez habló Dios”, ¡no es necesario más! El cielo y la tierra pasarán, más su Palabra permanece para siempre. “Una vez habló Dios”, ¡Cuán digna es su majestad divina! Nosotros, pobres mortales, podemos hablar y, a menudo, no ser oídos; pero cuando él habla, el trueno de su poder se oye en mil colinas. “Y tronó en los cielos Jehová y el Altísimo dio su voz: granizo y carbones de fuego. Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó. Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz” (Sal. 18:13-15).

“Una vez habló Dios”. He aquí su autoridad inmutable. “Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados? (Sal. 89:6). “Y todos los moradores de la tierra por nada son contados; y en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, hace según su voluntad; ni hay quien estorbe su mano, y le diga: ¿Qué haces?” (Dan. 4:35).

Si dejamos que Dios se presente será con todos estos atributos que inumerablemente son mencionados en su escritura. Con su poder ha hecho todo con sabiduría y por su propia voluntad. Ese poder de Dios es inmenso, puesto que por él sigue existiendo todo lo que vemos y aún lo que no vemos; pero en el momento que Dios lo decida llegará el fin de todas las cosas. De esta manera, Él puede destruir aun lo que el hombre no percibe: el alma, el infierno, la muerte (Deuteronomio 32:39; Apocalipsis 20:14-15). Por esta razón, nosotros debemos creer que Dios existe. Así como estamos completamente convencidos de su existencia y poder, creemos que es el galardonador de los que hacen su voluntad.

El nombre que encontramos de Dios es Jehová, es así como se ha traducido su nombre, ya que en los escritos antiguos encontraremos las letras del Tetragrámaton (יהוה), que se corresponden con las consonantes YHWH. Desconocemos su pronunciación exacta por la antigüedad del idioma que ni aún los judíos pueden apegarse fielmente a como se utilizaba. 

En los Rollos del mar Muerto hay un fragmento de Levítico en griego en el que aparece el nombre de Dios transliterado “Iao”. Otros escritores griegos de tiempos antiguos también proponen las pronunciaciones “Iaé”, “Iabé” o “Iaoué”(2), pero no se puede demostrar que alguna de estas fuera la pronunciación que utilizaban en hebreo antiguo.

Lo que nos podemos dar cuenta al estudiar la Biblia es que Dios quiere que sea buscado, que pidamos su sabiduría e instrucción, Él nos mostrará la forma adecuada de llamarlo y de dirigirnos correctamente, para no faltarle al respeto, sino por el contrario engrandecer el nombre y la gloria del Dios eterno.

 

  1. Fragmento tomado de: idisraelita.org Puntos de Fe https://idisraelita.org/acerca-de-la-idi/puntos-de-fe/articulos/29-punto-de-fe-no-2
  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Manuscritos_del_Mar_Muerto