Dios es el supremo creador del Universo, Él escogió especialmente a un pueblo para que habitara en medio de los que lo integraban, junto con sus leyes y estatutos, para que el pueblo fuera perfecto y libre de toda costumbre humana. En distintos momentos Dios conduce a su pueblo lejos de la influencia de otras naciones; un momento clave fue cuando estaban cautivos en Egipto, al salir de esa nación Dios les pidió que hicieran un santuario como medio de comunicación entre el pueblo y Dios. Dicho santuario -por el tiempo en el que fueron cautivos- sería portátil, y lo transportarían durante cuarenta años de peregrinación.

“Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas."

Amós 3:7

No hay libro más precioso y más perfecto, que traiga descanso al fatigado, al abatido y que proporcione paz a los abrumados bajo el peso de la vida, como es EL LIBRO DE ORO. La Biblia es el potentísimo Telescopio que nos enseña a entender los acontecimientos de cada día profético. Eventos que son importantes para toda la humanidad, son avisos para que todos estemos apercibidos y no nos tomen por sorpresa, nadie puede decir que no tiene la oportunidad de tener acceso a esos conocimientos ya que se encuentran en las sagradas escrituras.