1. JUAN 14:6,7 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Las palabras citadas en el texto nos invitan a que analicemos 3 conceptos importantes para la vida de cada ser humano.

Cuando pensamos en que nuestro Maestro Jesucristo nos puede dar una recompensa si guardamos su palabra, tal vez la queramos ver en el instante que la cumplimos. Cuesta un poco más de trabajo pensar en recompensas que serán en el futuro, pero si nos detenemos un momento a analizarlo, eso nos da un propósito de vida, un objetivo que nos lleva a superar nuestras expectativas, donde lo bueno y perfecto no será en este tiempo y en esta tierra como la conocemos, sino en una tierra transformada para que podamos habitar en ella con justicia y paz.

La pregunta para el día de hoy es ¿Qué quiere Jesús de mí? Para encontrar la respuesta debemos recordar el propósito de Dios para la humanidad, y cuyo propósito también es el de Jesucristo, siendo sus palabras: “Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió” (Juan 7:16). Entonces lo que Jesús quiere para la vida del hombre es que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimientoque permanezcamos en comunión con Dios y haya bendición en nuestra vida, y para ello lo que debemos hacer es:

“¿Qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas á Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma; ¿Que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que hayas bien?” (Deuteronomio 10:12).

TAMBIÉN digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo; Más está debajo de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Gálatas 4:1,2

Estos pasajes bíblicos nos hacen considerar en nuestra vida, que todos los seres humanos experimentamos la idea que expresan. Nos invitan a recordar la gran importancia de atravesar por diferentes etapas en nuestro crecimiento.

La misericordia es un concepto antiguo que proviene del hebreo chemlah (חֶמְלַת) y significa compasión, clemencia o misericordia. Es un atributo de Dios y nos comparte por medio de su escritura, por qué de Él aprendemos cómo aplicar correctamente este concepto. 

Dios aplica la misericordia con toda su creación, nosotros la necesitamos durante toda nuestra vida porque Él conoce nuestros corazones y las intenciones del mismo, por nuestra naturaleza humana, continuamente cometemos faltas contra Dios, con uno mismo y con nuestro prójimo.