El apoyo hoy en día, como lo ha sido siempre, es necesario para el logro de nuestros objetivos; nuestra condición y necesidades nos hacen dependientes de otros. Cuando hay  diferencia de pensamientos e ideas nos pueden separar de los demás, apartándonos, buscando trabajar solos en lugar de trabajar en equipo.

En todo lugar están los ojos del SEÑOR,

         observando a los malos y a los buenos.

Proverbios 15:3

Tenemos la libertad de actuar conforme nuestra razón nos dicte cómo hacerlo y nos ayude a tomar las mejores decisiones para nosotros y para los que nos rodean; con esa libertad también podemos decir que las consecuencias de nuestras acciones son nuestra responsabilidad, nadie paga por los pecados de los demás, si alguno encuentra salvación puede ayudar a otros a encaminar a otras personas a llegar; pero no podemos salvar a las personas de sus propias acciones.

“ Instruye  al  niño  en  su  carrera:  aun  cuando  fuere  viejo  no  se  apartará  de  ella. ”                                                                  (Proverbios  22:6)

En  el  antiguo  testamento  encontramos  que  la  educación  del  joven  era  en  el  conocimiento de Dios,  con  el  fin   de  que  los hijos  de  Israel temieran  a  Jehová  y  vivieran  largos  días  sobre  la tierra; porque  en  la  observancia  de  las  leyes  de  Dios está la  largura  de  días.

“…Porque los que en nosotros son más honestos, no tienen necesidad: mas Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba; Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros. Por manera que si un miembro padece, todos los miembros a una se duelen; y si un miembro es honrado, todos los miembros a una se gozan. Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte.”

(1ª. Corintios 12: 12-27).

“ Y oró Eliseo, y dijo: ruégote, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del mozo, y miró: y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.”

(2º. de Reyes 6:17)

Nosotros, la criatura humana, tenemos ante nuestros ojos un mundo de flores, un cielo lleno de estrellas, puestas de sol hermosas, y mil objetos o fenómenos de la naturaleza; pero ¿nos hemos interesado por descubrir a su creador o autor? Es triste ver que perdemos la capacidad de asombro, confirmamos nuestra condición cuando leemos la Palabra de Dios con un velo sobre el corazón, con los ojos del entendimiento cegados, que no nos permiten ver el gran valor que Dios le dio.