Escuché en el camión una conversación común como cualquier otra... Tú sabes que en México el lenguaje popular está dotado de un sin fin de expresiones muy particulares que utilizan doble sentido en su significado; pero lo que me llamó la atención de esta conversación en el intercambio de ideas fue algo que se expresó de la siguiente forma:

Sujeto 1: Estaba ahí presente en el funeral, la que estaba muerta movió su pie, me quedé paralizado, no podía creer lo que estaba pasando en ese mismo instante.

Sujeto 2: Naaa no te creo, sí ahí estaba toda la familia ¿y sólo tú viste que se movió?

Sujeto 1: Te lo juro, por ésta que sí pasó.

En realidad no le puse atención a la conversación completa, si no a la forma en la que hablamos y nos expresamos; más allá de las groserías o palabras en doble sentido (que estaban incluidas en la conversación), observé y analicé los juramentos que hacemos como si fueran cualquier expresión, también las promesas están en nuestras conversaciones ya que nuestra palabra no tiene peso ni validez para que el otro nos crea.

Tanto se habla del amor que parecemos expertos, cuando nos preguntan si hemos amado alguna vez muchos de nosotros llegamos a contestar “Yo he amado muchas veces en mi vida”; probablemente nos referimos a las parejas que hemos tenido, novias o novios han rondado y acechado nuestro corazón; muchos saben que amamos a nuestros padres, pero pocos son los que lo demuestran, y no se diga de los amigos, en nuestra cultura en el género masculino se malinterpreta cuando un hombre le dice “te quiero” a otro.

Viviendo en una ciudad de más de 120 millones de personas, es muy fácil contaminarse con las ideas que se tienen en una nación que ha estado influida por años de historia, mezcla de culturas y tradiciones -unas propias y otras heredadas- cosa en la que podemos visualizar confusión y falta de identidad. En México, una de las cosas por las que más se caracteriza su gente es por ser amistosos y serviciales; pero algo pasa cuando nos tenemos que ayudar entre nosotros mismos, pareciera que cuando hay un buen plan para salir del hoyo tenemos algo arraigado que nos impide ayudar y nos jalamos unos a otros para no salir. 

La PACIENCIA consiste en soportar con ánimo tranquilo los padecimientos físicos y morales. Se puede decir razonablemente que Dios, es Dios de la paciencia, tomando en cuenta que Él ha soportado al hombre su incredulidad y las violaciones a las leyes, y que si bien es cierto que lo ha castigado, ha sido después de amonestarle con paciencia.

"Quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas por medio del agua". 1a. Pedro 3:20

Hace muy pocos días al viajar en el metro y en un momento de ociosidad me puse a contar los anuncios comerciales que habían en un vagón, el número me dejó asombrado pues sobrepasaba los 36, y es que al llegar a esa cuenta mi asombro creció cuando me percaté que ninguno se repetía, así que dejé de contar y procedí a ver cuales eran los productos que conocía (vaya que era un instante muy ocioso), cuando hacía esto, me di cuenta que muchos de ellos ni siquiera los estaba leyendo, es decir que con tan sólo verlos sabía qué eran, vaya identificar la ola de coca cola, es algo tan común que ni siquiera se piensa, o ver un pingüino viajando en el mismo metro, leyendo, etc., únicamente lo puede hacer el pingüino marinela.