La PACIENCIA consiste en soportar con ánimo tranquilo los padecimientos físicos y morales. Se puede decir razonablemente que Dios, es Dios de la paciencia, tomando en cuenta que Él ha soportado al hombre su incredulidad y las violaciones a las leyes, y que si bien es cierto que lo ha castigado, ha sido después de amonestarle con paciencia.

"Quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas por medio del agua". 1a. Pedro 3:20

Hace muy pocos días al viajar en el metro y en un momento de ociosidad me puse a contar los anuncios comerciales que habían en un vagón, el número me dejó asombrado pues sobrepasaba los 36, y es que al llegar a esa cuenta mi asombro creció cuando me percaté que ninguno se repetía, así que dejé de contar y procedí a ver cuales eran los productos que conocía (vaya que era un instante muy ocioso), cuando hacía esto, me di cuenta que muchos de ellos ni siquiera los estaba leyendo, es decir que con tan sólo verlos sabía qué eran, vaya identificar la ola de coca cola, es algo tan común que ni siquiera se piensa, o ver un pingüino viajando en el mismo metro, leyendo, etc., únicamente lo puede hacer el pingüino marinela.

¿Y por qué no? Si hay termómetros, vóltmetros, amperímetros, etc., porque no hacer un fidesímetro. Tal vez se pregunte ¿Qué sería eso?, es fácil, por ejemplo, si la palabra termómetro proviene del griego thermee: calor, y metron: medida, resulta obvio que éste es un aparato que mide la temperatura. Así que su nombre lo indica fides: fe y metron: medida, es decir que un fidesímetro serviría para medir la fe.

Y sabemos que los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien. Romanos 8:28

Hace mucho tiempo, en un reino distante, un monarca no creía en la bondad de Dios. Tenía sin embargo, un súbdito que siempre le recordaba acerca de esa verdad. En todas las situaciones decía: Rey mío, no se desanime, porque ¡Todo lo que Dios hace es perfecto! Dios nunca se equivoca!.

Los aplausos me hicieron salir de mis profundas cavilaciones. Ahí estaba yo, formando parte de un auditorio compuesto principalmente por mujeres que deseábamos escuchar a Tina, y decididas a hacer cambios importantes en nuestras vidas.

Tina dedicaba parte de su tiempo a ayudar a mujeres emprendedoras que desearan desarrollar negocios, ya sea en internet o no, mostrándoles el camino más fácil y que realmente consiguieran resultados en poco tiempo. Decía que el camino arduo ella ya lo había recorrido por nosotras, y su conferencia versaba sobre cómo lograr buenos resultados en lo que deseáramos emprender.