Gracias Señor, por tus regalos de amor y el pan de cada día.

Al escuchar las campanas que anunciaban las doce del día, Martín empezó a preocuparse. Al despertar, Martín se sintió confiado y seguro, como siempre, de que encontraría un trabajo, que aunque fuera arduo, le daría el dinero para comprar lo necesario y darle de comer a su familia, sin embargo, en esta ocasión, nadie había requerido sus servicios. Él se dedicaba a la plomería y a veces, hasta promocionaba ofertas: “Revisión preventiva de fugas”, “Correcto funcionamiento de las instalaciones sanitarias” “Cambio de empaques para control de llaves que gotean”, etc., entre otros muchos servicios que ofrecía. Siempre era amable y trataba de ganarse a sus clientes con buen humor, disposición y alegría.

Mar desemboca en río

En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.

Proverbios 17:17. Cita Bíblica

Cada hombre o mujer, además de un ser humano, es un mar. El agua que lo conforma está formada por diferentes sucesos de la vida: Hay agua de alegrías, agua de amor, agua de recuerdos, agua de paz y agua de dolor.

Cervantes entre dos aguas

Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares, en 1547. Participó en la batalla de Lepanto, donde un arcabuzazo de un turco le destrozó el brazo izquierdo y le hirió en el pecho; duró cinco años cautivo en Argel. De regreso a España, en 1580, sufrió prisión por acusaciones nunca comprobadas. Cervantes dio a conocer casi la totalidad de su obra literaria en los últimos años de su vida. Murió en 1616, el mismo año en que fallecía también William Shakespeare.

El Ingenioso Hidalgo: Don Quijote de la Mancha es una obra entre dos tiempos, Miguel de Cervantes Saavedra la empezó a escribir en la orilla de la edad media y la concluye en otro puerto: el del Renacimiento, cuando España empieza a unificarse y a expulsar a los moros de la península. El libro de Cervantes es, pues, un reflejo de una generación que retoma una tradición cristiana casi prohibida, y en el cual Dios y su hijo Jesús Cristo son invocados de principio a fin.

Caminar le pesaba. Sentía como si sus zapatos fueran de hierro y cada paso le representara un enorme esfuerzo.

Arturo se sentó un momento en una banca que, extrañamente, estaba desocupada, porque esa era una plaza muy concurrida. La plaza del pueblo era muy amplia y tenía grandes árboles, los niños podían jugar, correr y dar de comer a las palomas.