El Desarrollo Espiritual a través de la Palabra de Dios

El desarrollo espiritual es un viaje importante en la vida de cualquier persona. Es como crecer y fortalecerse en nuestro interior. ¿Sabías que la Palabra de Dios, la Biblia, es como una guía en este viaje? Veamos cómo a través de algunos versículos bíblicos.

Salmo 119:105 (RVR1960) “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”

Muchas veces necesitamos una lámpara que nos alumbre para tomar decisiones correctas, no confundirnos entre lo bueno y lo malo, sino que estemos seguros que lo que estamos decidiendo será de beneficio.

Imagina que estás caminando en la oscuridad. ¿Qué necesitas? ¡Luz! La Biblia es como una lámpara que ilumina tu camino en la vida. Te muestra lo que es correcto y te guía en momentos difíciles.

2 Timoteo 3:16-17 (RVR1960) “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

La Biblia es como un manual de vida. Nos enseña, nos corrige y nos ayuda a vivir de una manera que agrada a Dios. Nos prepara para hacer cosas buenas y ser mejores personas.

Cuando nos damos la oportunidad de leer la escritura, y estamos abiertos a su conocimiento, descubrimos todas sus características que obran en nosotros. No ponemos resistencia a recibir la exortación, y la corrección, ya que sabemos que es para nuestro bien.

Hebreos 4:12 (RVR1960) “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.”

La Palabra de Dios es poderosa. Es como una espada que puede cambiar nuestros pensamientos y deseos. Nos ayuda a conocer nuestro corazón y a cambiar lo que no está bien.

No es que la palabra sea una arma en contra de nosotros, pero si la podemos utilizar para defendernos, no para herir a los demás. Pero si podemos ayudar a vencer todo lo malo que nos está haciendo daño. Hay muchas creencias que no le han ayudado a la humanidad y Dios siempre nos mostrará la verdad.

Romanos 10:17 (RVR1960) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

¿Quieres tener más fe en Dios? Escuchar y entender la Palabra de Dios es como el combustible para tu fe. Te ayuda a confiar más en Él.

Debemos buscarla,atenderla y llenarnos de ese conocimiento. Si estamos más inundados de mensajes negativos, en algún momento nos dañarán y frenarán nuestro crecimiento espiritual.

Jeremías 15:16 (RVR1960) “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.”

Imagina que la Biblia es como comida para tu espíritu. Cuando la lees y meditas en ella, te llena de alegría y te acerca más a Dios.

Jesús cuando tuvo oportunidad de predicar a su pueblo, se representaba como ese pan y esa agua de Vida. Todo lo escencial para nuestro ser lo podemos obtener mediante el Hijo de Dios.

La Palabra de Dios es como un mapa que nos guía en nuestro desarrollo espiritual. Nos enseña, nos corrige, nos llena de fe y alegría. Es un regalo de Dios para nosotros, aprende a alimentarte y ¡úsalo en tu viaje espiritual! Para que crezcamos en salud con nuestro Dios.

Acuérdate de tu Creador antes de que sea muy tarde

“Y acuérdate de tu Criador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento”.

Eclesiastés 12:1-8

El lenguaje de esta porción bíblica nos describe de una manera hermosa la forma en que la juventud va dejando su belleza, su vigor, su vida. Dios siempre nos advierte por medio de su Palabra las consecuencias de no aprovechar los años que nos da de fortaleza. Muchos de nosotros hemos oído consejos de adultos que nos dicen que no desperdiciemos nuestra vida, lamentablemente pocos somos los que escuchamos el consejo, no prevemos el futuro, cuando ya no tengamos fuerza y nuestro cuerpo se deteriore… Ojalá fuéramos más sabios a temprana edad, para que de adultos no digamos “si hubiera hecho” o “no hubiera desperdiciado tiempo”.

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La parábola del sembrador

La parábola del sembrador que utilizó nuestro Señor Jesucristo, así como todas las demás expuestas, eran utilizadas para que desde el más simple pudiera entender los mensajes de Dios. Los corazones dispuestos escucharían estas palabras y entenderían lo que tendrían que hacer para volver nuevamente a Dios. 

A veces pensamos que la verdadera sabiduría, o los mensajes que nos pueden producir cambios significativos, deben ser complejos o llenos de palabras que pocos pueden entender. Pero recordemos que nuestro Padre es no solo de justos, sino también de los pecadores y de los que se alejan de Él. Así que la oportunidad de salvación es para los que atentamente buscan a Dios de todo corazón.

Y podrías ser pobre y sin educación académica, pero aún así con la misma oportunidad que los ricos y más sabios del planeta. Porque todos necesitamos del conocimiento de nuestro Padre, para saber cómo recuperar esa imagen a la que fuimos creados. Por eso nuestro Maestro, nos mostraría el camino a seguir con figuras que comprendieramos, para que las cosas terrenas nos ayudarán a comprender las celestiales. 

¿Qué es una parábola? Es una semejanza, comparación, una similitud tomada de las cosas naturales, para instruir en el conocimiento de las cosas espirituales.

Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron.No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su potencia, y las maravillas que hizo.

Salmos 78:2-4

Jesús dirigió primero estas palabras a su pueblo Israel, ya que son los primeros en recibir el mensaje de Salvación, y por promesa de su Padre sería fiel para con ellos.

Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Deuteronomio 18:18

Aquellos del pueblo de Israel que escucharan las enseñanzas, tenían que aplicar ese conocimiento de la forma en que Jesus enseñaba. Para que no fueran desviados sus corazones a cometer nuevamente maldad, o hacer todo conforme a sus propios pensamientos. La humildad y mansedumbre ante estas enseñanzas, era básica, para que la dureza del corazón no interrumpiera el mensaje que provenía de Dios. (Mateo 13:10-17; Marcos 4:10-12; Lucas 8:9- 10).

Vamos a considerar entonces la parábola del sembrador que dice:

4 Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: 5 El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. 6 Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. 7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. 8 Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga.

Lucas 8:4-8

Y la interpretación dada también por el maestro:

11 Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. 13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 14 La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15 Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Lucas 8:11-15

La interpretación de la parábola del sembrador

El sembrador es Jesucristo, quien el Padre envió para sembrar la semilla en los corazones que estuvieran dispuestos a escuchar (Mateo 13:37). La simiente que siembra es la palabra de Dios, de la que siempre hablo, porque no habló sus propias palabras sino las que escuchaba del Padre, para darlas a conocer a todos. (Lucas 8:11).

Los que son sembrados junto al camino (Mateo 13:3; Marcos 4:4). Son los que escuchan la doctrina del reino y no la entienden; por lo cual viene el  Maligno y la quita de estos oyentes. Satanás quita lo que ha sido sembrado utilizando a los familiares, amigos, etc. (Mateo 13:19; Marcos 4:15; Lucas 8:12). Es importante tomar en cuenta, que estos no se involucran realmente en el conocimiento, buscando entender las cosas. Ya que lo que son faltos de sabiduría la podemos pedir a Dios.

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Video sobre la parábola del sembrador

Los que cayeron entre pedregales. (Mateo 13:5,6; Marcos 4:5,6). Son aquellos que oyen la Palabra de Dios, y la reciben con gozo, pero cuando viene la persecución por la doctrina desfallecen. (Mateo 13:20,21; Marcos 4:16, 17; Lucas 8:13). Las pruebas no nos permiten ver la realidad de las cosas, nuestros ojos están nublados por las adversidades, y no podemos practicar una fe verdadera siendo protegidos por Dios.

Y los que fueron sembrados entre espinas (Mateo 13:7; Marcos 4:7). Son los que escuchan y aceptan la doctrina de Jesús, pero viven ahogados por las preocupaciones, riquezas y placeres de la vida presente, y no viven la Palabra de Dios. (Mateo 13:22; Marcos 4:18, 19; Lucas 8:14). Hay muchas cosas que guarda este mundo y nos puede ahogar, en apariencia como las rosas son hermosas, pero sus espinas nos pueden atrapar y herir.

Y por último los que son sembrados en buena tierra. (Mateo 13:8; Marcos 4:8; Lucas 8:8). Son los que oyen la doctrina del reino, la guardan en su corazón y producen fruto constante (Mateo 13:23; Marcos 4:20; Lucas 8:15). Estos debemos buscar ser, ya que cuando escuchamos no tardamos en practicar, en comprobar si lo que dice Dios y su Hijo es verdad. Si así puedo recibir lo que necesito, no lo que deseo, sino lo que ha sido dispuesto por mi Padre para que disfrutemos de la Vida que nos da.

¿Hacia dónde vamos o hacia dónde voy?

Dada la falta de entendimiento al contenido de La Biblia, – el libro más conocido y menos comprendido en el mundo- y por la comisión dejada por nuestro Señor Jesucristo, de que sus enseñanzas fueran difundidas a todos los hombres, nos atrevemos a manifestar algunas, deseando que éstas -con la bendición de Dios- aumenten la participación salvadora que Cristo ha tenido hasta ahora en su vida.

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Jesús, un judío que guardó los mandamientos de su Padre

¿Jesús fue un judío que guardó los mandamientos de su Padre ? Es una pregunta que en el mundo cristiano existe una gran controversia, sobre la verdadera identidad de Jesucristo. Algunos creen que era un líder religioso universal, mientras que la Biblia nos describe que era un judío fiel que observaba la ley y los mandamientos de su Padre. En este artículo, examinaremos cómo Jesucristo era un judío que guardó fielmente sus tradiciones y evangelizó primero a su pueblo, las ovejas perdidas de la casa de Israel.

En primer lugar, debemos reconocer que Jesucristo nació en una familia judía. Su madre, María, era judía, y su padre adoptivo, José, también era judío. La familia de Jesús vivía en la región de Galilea (Lucas 2:4,5), que estaba poblada en su mayoría por judíos. Además, Jesús fue circuncidado según la tradición judía (Lucas 2:21,22), lo que indica que su familia seguía las prácticas judías.

La educación de Jesús

Cuando era pequeño se formó dentro de la educación judía de aquellos tiempos, las escuelas rabínicas. Una de las escuelas más importantes era la escuela de Hillel, que estaba ubicada en Jerusalén. Hillel era un sabio judío muy respetado que había desarrollado una forma de interpretación de la Ley que enfatizaba la compasión y la ética en lugar del legalismo. La escuela de Hillel tuvo una gran influencia en el judaísmo posterior y en la enseñanza de Jesús.

El niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre él.

Lucas 2:40

Otra escuela importante era la escuela de Shammai, que también estaba ubicada en Jerusalén. Shammai tenía una interpretación más estricta y legalista de la Ley que a menudo contrastaba con la de Hillel. La escuela de Shammai también tuvo una gran influencia en el judaísmo posterior y en la enseñanza de Jesús.

46 Aconteció que después de tres días lo encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47 Todos los que lo oían se asombraban de su entendimiento y de sus respuestas.

Lucas 2:46, 47

Jesús guardó los mandamientos

Además de su herencia judía, hay muchas pruebas en los evangelios que sugieren que Jesús era un judío piadoso que guardaba los mandamientos de su Padre. Por ejemplo, en Mateo 5:17-19, Jesús dice: “No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir. Porque les aseguro que mientras existan cielo y tierra, no desaparecerá de la ley ni una letra ni una tilde hasta que todo se haya cumplido. Así que cualquiera que anule uno de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a los demás a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos”.

Este pasaje muestra claramente que Jesús no vino a abolir la ley judía, sino a cumplirla. También indica que Jesús era un defensor de la ley y los mandamientos de su Padre.

Hay muchos otros ejemplos en los evangelios que respaldan la teoría de que Jesús era un judío piadoso que guardaba los mandamientos de su Padre. Por ejemplo, en Lucas 2:41-42, se dice que Jesús y su familia viajaron a Jerusalén para celebrar la Pascua, lo que demuestra que Jesús y su familia seguían las prácticas judías.

En Marcos 1:21-22, se describe cómo Jesús enseñaba en la sinagoga de Capernaum en el día de reposo. Esto indica que Jesús no solo asistía a la sinagoga, sino que también enseñaba allí, lo que sugiere que estaba familiarizado con las leyes judías.

Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, sometido a la ley de Moisés.

Gálatas 4:4 DHH

La encomienda de rescatar primero al pueblo de Israel

Como Jesús guardó los mandamientos de su Padre, se había hecho la promesa de levantar un profeta en medio de las doce tribus. Para que los guiara nuevamente a la Salvación, el Redentor de Israel. Y Jesús cumplió fielmente a lo que Dios había prometido a su pueblo.

15 “El SEÑOR tu Dios te levantará un profeta como yo de en medio de ti, de entre tus hermanos. A él escucharán.

Deuteronomio 18:15

Así es la misma misión que le compartiría el maestro de Galilea a sus discípulos, enviándoles para predicar su evangelio a toda criatura.

5 A estos doce los envió Jesús, dándoles instrucciones diciendo: “No vayan por los caminos de los gentiles ni entren en las ciudades de los samaritanos. 6 Pero vayan, más bien, a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 Y cuando vayan, prediquen diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado. Mateo 10:5-7

La casa de Israel que ya guardaba los mandamientos de Dios, pero que su corazón estaba alejado de hacer la voluntad de Dios. Se habían perdido del camino de la Verdad y comenzaban a copiar tradiciones que veían en otros pueblos. Jesús viene a recordarles que solo hay un camino para encontrar esa bendición de Dios.

10 Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Lucas 19:10

Así que Jesús no vino a otro pueblo, sino a este redil que siempre cuido Dios, recordemos que si Jesús no hubiera guardado toda la ley, el pueblo que buscaba condenarlo, encontraría armas para poderlo acusar y condenar. Pero a ellos les predicó con el ejemplo, siempre mostrando fidelidad a su Padre.

Y respondiendo dijo: —Yo no he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Mateo 15:24

En resumen, hay muchas pruebas en los evangelios y en las cartas apóstolicas que sugieren que Jesucristo era un judío piadoso que guardaba los mandamientos de su Padre. Esto es importante porque demuestra que Jesús no era un líder que viniera a quitar todo lo que su Padre le había enseñado a su pueblo, sino que estaba arraigado en la tradición judía y observaba las prácticas y leyes judías. Además, esto nos ayuda a entender mejor la vida y el ministerio de Jesús, y nos da una idea de cómo vivió y enseñó.

En conclusión, Jesucristo era un judío que guardaba los mandamientos de su Padre. Esto es evidente en los evangelios y es importante para entender su identidad y su papel en la historia del cristianismo.

El conteo hacia Pentecostés (Shavuot)

El conteo hacia pentecostés nos lleva a considerar que las festividades de nuestro Dios cumplen un propósito de beneficio para sus hijos. Cada una de estas celebraciones nuestro Padre perfecciona a sus hijos, buscando que cada aspecto de nuestra Vida sea cuidado y trabajado para que alcancemos sus promesas.

Si vemos el objetivo de la primera fiesta del año que es la Pascua. El Todopoderoso estableció un pacto con el pueblo de Israel, para liberarlos de Egipto y que ellos lo adoptaran como su único Dios. Con este pacto, la sangre del cordero marcaría su Vida, con un compromiso de llevar su vida en Santidad. Los panes ázimos les recordaba que debían de santificarse y ser limpios de Levadura, que representa el pecado. Que ahora una nueva Vida con Dios iniciaría para que él les pudiera dar toda su bendición.

La segunda fiesta del año, marca el tiempo en el que se cortaban espigas, el tiempo de la siega. También es el momento donde todo el pueblo estaba en el Sinaí para recibir la Ley de Dios. Lo cual se convertiría en una guía de Vida para que realmente fueran libres del pecado y siguieran ellos y sus hijos los Mandamientos de Dios.

El conteo hacia Pentecostés (Shavuot)

Algo importante para resaltar es que para llegar de la 1era. a la segunda fiesta, tenemos un conteo de 50 días dice Levítico 23:15,16

“Y os habéis de contar desde el siguiente día del sábado, desde el día en que ofreciste el omer de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán: Hasta el siguiente día del sábado séptimo contaréis cincuenta días; entonces ofreceremos nuevo presente a Jehová”.

Levítico 23:15,16

Cuando se cumplían los cincuenta días es cuando daba inicio una nueva fiesta: Fiesta de Shavuot o Pentecostés.

¿Qué se puede hacer en los días que esperamos que llegue el cumplimiento?

Esta es la única fiesta donde Dios establece un conteo, en las demás lo que hace es establecer una fecha. Si analizamos este conteo, hay que tomar en cuenta nuestro antecedente para llegar ahí. Lo que tuvo que pasar es un sacrificio para que pudieran ser libres, y el pacto que se establecía para que vivieran libres de pecado con ayuda de Dios. Muchas veces pasamos por alto lo que se debe considerar para que lo primero cobre efecto, también está lo que debemos hacer cada uno de nosotros. Pero no podemos hacerlo solos, necesitamos que seamos guiados para no perder nuestro objetivo.

Si somos guiados hacia un tesoro con todo lo necesario, lo más seguro es que lleguemos sin problema. Tendremos toda la información para que ese tesoro llegue a nuestras manos. Porque este tesoro no se esconde, simplemente tiene que ser buscado por el que lo quiere encontrar. Así como es importante el tesoro, es importante el mapa para llegar ahí.

11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13 y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.

Jeremías 29:11-13

También en Deuteronomio leemos, que Dios no encubre sus bendiciones ni su palabra, muy cerca la coloca para todo aquel que lo ame y desee su bendición (Deuteronomio 30:11). Así que todo el conteo es para estar preparados para recibir y seguir ese mapa que nos lleva a la Vida Eterna. El gran tesoro de Dios para que todos lo descubramos y lo podamos obtener (Salmos 19:7-14).50 días donde podemos considerar lo que es una masa con pecado y lo que es necesario hacer para quitar la Levadura. Porque Dios nos da esa oportunidad por medio de Jesús. 

3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Juan 15:3,4

La preparación de Cristo hacia Pentecostés

Para permanecer limpios después de haber recibido la Sangre de Cristo como pacto, está su guía de Vida, lo que nos recuerda que hay reglas que deben regir nuestra Vida, y que siempre podemos recurrir a Dios para que nos diga qué hacer en cualquier situación de nuestra Vida.

Y que eso mismo les enseñaba Jesús a sus apóstoles, que tendrían que ser: 45 Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras, 46 y les dijo:

—Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día; 47 y que en su nombre se predicara el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones comenzando desde Jerusalén. 48 Y ustedes son testigos de estas cosas. 49 He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre ustedes. Pero quédense ustedes en la ciudad hasta que sean investidos del poder de lo alto.

Lucas 24:45-49

La promesa del Espíritu Santo, para que ahora por espíritu guardemos sus mandamientos, porque sigue siendo necesaria una guía de Vida para obtener las promesas de Dios. Por esta razón Cristo nos promete un consolador, para que esté con nosotros hasta que venga por segunda vez. Este espíritu nos guiará hacia toda Verdad y Justicia de Dios para que no seamos confundidos.

La relación de Pentecostés con el Espíritu Santo.

Pentecostés está ligado al Espíritu Santo así como lo vimos en el antecedente de las fiestas. El conteo que los discípulos tuvieron que esperar, fue el tiempo que les sirvió para confirmar su fe si realmente creían en el hijo de Dios y en sus promesas. Para que no fueran confundidos el mismo Hijo se mostró y manifestó la Gloria que le había entregado el Padre.

En ese conteo de cincuenta días, Jesucristo se manifestó en varias ocasiones, lo que nos narran los evangelios con respecto a estos eventos, es que los discípulos habiendo pasado el momento de su resurrección, se llenaron de incredulidad. (Lucas 24:9-11) Así que el Hijo les mostró que todo lo que les había anunciado es para que no se perdieran en el rumbo, siempre tuvieran claro el objetivo del pacto y la fe que habían adquirido.

Los discípulos esperando Pentecostés

En el libro de los Hechos, lo que leemos en sus dos primeros capítulos es cómo se cumplió, que a pesar de que los tiempos eran distintos. Ahora con el Hijo se abriría el mapa nuevamente, pero no solamente para el pueblo judío, sino ahora para todos los que creyeren en él.

8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:

—Gobernantes del pueblo y ancianos: 9 Si hoy somos investigados acerca del bien hecho a un hombre enfermo, de qué manera este ha sido sanado, 10 sea conocido a todos ustedes y a todo el pueblo de Israel, que ha sido en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Por Jesús este hombre está de pie sano en su presencia. 11 Él es la piedra rechazada por ustedes los edificadores, la cual ha llegado a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:8-12

Así se manifestó por espíritu las cosas que se debían de guardar para ser salvos del pecado, todos los apóstoles siguieron manifestando que el Hijo de Dios había sido resucitado, para testimonio a las naciones y que todos lograran la Vida Eterna.

21 ¿Qué recompensa, pues, tenían entonces por aquellas cosas de las cuales ahora se avergüenzan? Porque el fin de ellas es muerte. 22 Pero ahora, libres del pecado y hechos siervos de Dios, tienen como su recompensa la santificación y, al fin, la vida eterna. 23 Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 6:21-23

Cristo en Pentecostés

Así que Cristo en la fiesta de Pentecostés les confirma lo mismo que había hecho Dios con su pueblo Israel en el monte Sinaí, Tienes ahora el mapa espiritual para que llegues a la Vida Eterna. ¿Qué hay que hacer? Guardar sus mandamientos, pero no lo podemos hacer como el antiguo testamento, porque la letra mata (2 Corintios 3:6). Pero el espíritu nos da Vida y nuevo entendimiento, para que guardemos sus mandamientos por la fe que tenemos en Cristo.

El conteo que ahora llevamos para llegar al tiempo de Pentecostés nos prepara para una de las promesas más especiales que nos dejó nuestro Maestro. No perdamos el rumbo de nuestro Objetivo y que siempre Dios nos ayuda a valorar y aprovechar sus solemnidades.

La Pascua o Pesaj en el Antiguo y Nuevo Testamento

La Pascua o Pesaj es una celebración importante en la tradición judía y cristiana. En el Antiguo Testamento, la Pascua se celebra como la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto (Éxodo 12:1-11). Mientras que en el Nuevo Testamento, la Última Pascua de Jesús es considerada como un evento crucial en la vida y muerte del Mesías. (Mateo 26:17-21) En este artículo, exploraremos el significado de la Pascua o Pesaj en el Antiguo y Nuevo Testamento. Su relación con la Última Pascua de Jesús, y cómo estos eventos siguen siendo relevantes en la actualidad.

Antiguo Testamento: La Pascua y Pesaj

Orígenes de la Pascua

La Pascua se celebra en el mes hebreo de Nissan o Abib (Éxodo 13:4), que generalmente cae en marzo o abril en el calendario gregoriano. Según el Antiguo Testamento, la Pascua fue instaurada por Dios para conmemorar la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Dios envió diez plagas a Egipto para persuadir al faraón de liberar al pueblo de Israel. (Éxodo 7:3) Pero sólo después de la última plaga, que consistió en la muerte de todos los primogénitos egipcios, el faraón cedió (Éxodo 12:29).

La Pascua o Pesaj en el Antiguo y Nuevo Testamento

Significado de la Pascua

La Pascua es una celebración de la libertad y la redención, y se celebra comiendo pan ázimo (sin levadura) y carne de cordero (Éxodo 12:26-28). El pan ázimo simboliza la prisa con la que los israelitas tuvieron que dejar Egipto. (Éxodo 13:8) Mientras que la carne del cordero recuerda el sacrificio del cordero que se hizo para proteger a los primogénitos israelitas del ángel de la muerte.

La fiesta de los ázimos

La fiesta de los panes ázimos se celebra durante siete días y es una fiesta que se deriva de la Pascua. Durante este tiempo, se eliminan todos los productos que contienen levadura de la casa, para conmemorar la huida de los israelitas de Egipto. Que no tuvieron tiempo de esperar a que la masa del pan se levantara. (Éxodo 12:17-20)

Se comen panes sin levadura durante siete días, y segú el mandamiento el primer día que es el día 15 del mes primero, y el día 21, serían santa convocación, ningúna obra se debería hacer en estos días (Levítico 23:5-8).

Con estas dos partes conocemos que la fiesta de Pacua o Panes ázimos, se celebra como una sola fiesta dividida en dos partes, la primera el pacto que hace Dios para poderlos liberar de Egipto. Y la segunda como la consecuencia a este pacto que era que el pueblo se comprometiera a sacar toda la Levadura, que representa el pecado, de sus hogares.

Nuevo Testamento: La Última Pascua de Jesús

La Última Pascua de Jesús

La Última Pascua de Jesús fue una cena que celebró con sus discípulos antes de su crucifixión. Según el Evangelio de Mateo, la Última Cena tuvo lugar el 14 de Nisán, el día en que se celebra la Pascua. Durante la cena, Jesús compartió pan y vino con sus discípulos y les dijo que el pan representaba su cuerpo y el vino su sangre, que serían entregados en sacrificio por la redención de la humanidad. (Marcos 14:12; Lucas 22:13, 14)

El Pan Ázimo y la Carne del Hijo

El pan ázimo y la carne del cordero que se consumen en la Pascua judía tienen su correspondiente en la Última Cena. El pan sin levadura representa el cuerpo de Cristo, mientras que la carne del cordero simboliza el sacrificio de Jesús. La Última Cena es, por tanto, vista como un momento clave en la vida de Jesús y en la historia del cristianismo. (Lucas 22:19; Marcos 14:22; Mateo 26:26)

La Sangre del Cordero y la Copa de Bendición

En la última Pascua que celebra Jesús con sus discípulos, les muestra la forma en cómo ahora se cumpliría el mandamiento de Dios. La sangre del cordero era el símbolo del sacrificio del cordero de la Pascua del antiguo pacto, mientras que la copa de bendición se relacionaba con la Sangre que se derramaría en la cruz por el cordero de Dios. En la Última Cena, Jesús tomó la copa de bendición y la transformó en el símbolo de su propia sangre, que sería derramada para la salvación de la humanidad. (Lucas 22:20; Marcos 14:24,25; Mateo 26:27,28)

La Última Pascua de Jesús es mencionada en varios pasajes del Nuevo Testamento. En el Evangelio de Lucas, se describe cómo Jesús y sus discípulos prepararon la cena de la Pascua y cómo Jesús les dijo que el pan y el vino representaban su cuerpo y su sangre. En el Evangelio de Juan, se cuenta cómo Jesús lavó los pies de sus discípulos durante la cena, un gesto que simbolizaba su humildad y servicio (Juan 13:4-10).

La Biblia

La Biblia es la fuente principal de información sobre la Pascua y Pesaj en el Antiguo y Nuevo Testamento. Los libros del Antiguo Testamento, en particular el Éxodo, narran la historia de la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto y la institución de la Pascua como celebración anual. Los Evangelios del Nuevo Testamento narran la Última Cena de Jesús y su significado para el cristianismo. Es muy importante conocer todo el antecedente al mandamiento de Dios, Jesús no cambia el día, ni los elementos que participan, sino que nos muestra el cómo con su sacrificio, ahora todos podemos ser parte de su Iglesia.

La Pascua Hoy

Aunque la Pascua son celebraciones antiguas, siguen siendo relevantes en la actualidad. Para los judíos, la Pascua y Pesaj son un momento de reflexión sobre la libertad y la redención, y una oportunidad para conectarse con la historia y las tradiciones de su pueblo. Para los cristianos, la Última Pascua de Jesús es una celebración de la salvación y la redención a través del sacrificio de Cristo. Pero todo proviene de Dios para aprovechar el hermoso conocimiento que nos da su Palabra.

Conclusiones

En resumen, la Pascua es una celebración importante en la tradición judía y cristiana, que tienen su origen en el Antiguo Testamento y que siguen siendo relevantes en la actualidad. La Última Pascua de Jesús es vista como un evento crucial en la vida y muerte del Mesías, y es recordada hoy por todos los que creemos en su Evangelio. A través de la Pascua y Pesaj, judíos y cristianos reflexionan sobre la libertad y la redención, y se conectan con las tradiciones y la historia del pueblo de Dios.

El origen y celebración de la Pascua

El origen y celebración de la fiesta de la Pascua se instituye en uno de los momentos más importantes para el pueblo de Israel. Cuando estaba cautivo en Egipto, después de haber pasado como cuatrocientos treinta años años. Todo el tiempo que estuvieron en ese lugar, pudieron vivir una vida en el mundo. Con creencias y pensamientos que estaban alejados de la Voluntad del Todopoderoso.

En la fiesta de la Pascua lo que hizo nuestro Dios con el pueblo, fue establecer un pacto, por medio de un sacrificio de un cordero. Este animal sería para ellos lo que confirma este pacto, donde se comprometían a adoptar a Dios como el único Soberano del Universo. Su Sangre marcaría la remisión de sus faltas. 

Todos los miembros del pueblo que quisieran tomar este pacto, comerían en aquella noche el cordero como Dios les había indicado. También tomarían su sangre y marcarían sus casas. De esta forma el pacto lo confirma Dios al liberarlos de este Egipto que los tenía aprisionados y esclavos. Esto lo hizo de una forma maravillosa con 10 plagas que nos narra la historia bíblica.

El origen y celebración de la Pascua
El origen y celebración de la Pascua

Origen de la Pascua

En el libro del éxodo vemos la institución de este mandamiento para todos los que quisieran hacer este pacto con Dios. 

6 Lo habrán de guardar hasta el día catorce de este mes, cuando lo degollará toda la congregación del pueblo de Israel al atardecer. 7 Tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las puertas de las casas en donde lo han de comer. 8 Aquella misma noche comerán la carne, asada al fuego. La comerán con panes sin levadura y con hierbas amargas. Éxodo 12:6-8

No es la primera vez que vemos sacrificios de animales en la escritura, desde el principio en el libro de Génesis vemos a Abel que ofrecía sacrificios a Dios. Igualmente cuando terminó el Diluvio, Noé ofreció de los animales limpios sacrificios al Todopoderoso. Cuando Abraham se le había cumplido la promesa de tener un hijo con Sara, su mujer, un ángel se le apareció y le dió un mensaje de Dios donde le pedía el sacrificio de su hijo Isaac. Con esto lo que queremos recordar es que la necesidad de los sacrificios ha estado desde el principio. 

Todo ser humano debería reconocer la necesidad de tener a un único Dios, al que crió conforme a su eterna Voluntad. Al reconocerlo también tendríamos la posibilidad de acceder a sus pactos, uno de ellos y el más importante es que seamos librados del pecado y llevados a la Vida Eterna que nos promete.

El origen de la Pascua es un plan que diseña Dios para que todos alcancemos sus promesas. Como él conoce las intenciones de nuestro corazón y que nuestra naturaleza nos aleja de nuestra verdadera identidad, Él busca por medio de sus mandamientos que nuevamente regresemos y fortalezcamos nuestra relación.

En este capítulo del Éxodo lo que vemos es la institución del mandamiento que dejaría establecido por las generaciones. Para que no perdiéramos esta hermosa oportunidad, pero la necesidad de establecer estos pactos está desde el principio.

La celebración de la Pascua

En el establecimiento del mandamiento, estaba señalado las características del sacrificio; el tiempo y forma de llevarlo; y lo que estarían dispuestos a comprometerse al hacer pacto con Dios. Llevar una vida libre de pecado con la ayuda de los mandamientos.

La celebración de la Pascua se siguió llevando de la misma forma hasta los tiempos de Jesús. Celebrando el día 14 del mes primero. Se apartaba ese cordero, macho de un año perfecto. Y se comía con hierbas amargas y panes ázimos.

4 “Estas son las fiestas solemnes del SEÑOR, las asambleas sagradas que se convocarán a su debido tiempo. 5 El día catorce del mes primero[a], al atardecer, es la Pascua del SEÑOR. 6 El día quince de este mes es la fiesta de los Panes sin levadura, celebrada al SEÑOR. Durante siete días comerán panes sin levadura. 7 El primer día tendrán una asamblea sagrada; no harán ningún trabajo laboral. 8 Presentarán al SEÑOR una ofrenda quemada durante siete días. El séptimo día habrá una asamblea sagrada; no harán ningún trabajo laboral”. Levítico 23:4-8

El cordero representaría el pacto por el medio los hijos de Israel limpiarán sus almas de pecado, serían redimidos por medio de esta Sangre, y con esta limpieza adquirida por medio del cordero se comprometieron a mantenerse limpios de faltas. Los panes ázimos representan todo ese tiempo de limpieza que habría que buscar. Vivir una vida libre de pecado.

Así tenemos un antecedente histórico de la fiesta de la Pascua el cual nos lleva a meditar en la importancia de esta celebración, que hasta el día de hoy recordamos y estudiamos, para que todos sus elementos y características, los busquemos en la escritura para cumplir con la Voluntad de Dios.

En esta serie de temas esperamos que sea de bendición y nos ayuden a prepararnos para la celebración de esta hermosa fiesta de Dios.

La entrada triunfal de Cristo a Jerusalén

Este verso de Lucas nos recuerda lo que había profetizado acerca de Cristo en su entrada triunfal en Jerusalén. Donde todos los que lo aceptaron como el ungido y Salvador de nuestro Dios. Habían adoptado ahora su evangelio como parte de sus vidas. Así que Jesús había triunfado en los corazones de muchos de las tribus de Israel que estaban atentos a las promesas de Dios. 

Ellos decían: —¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor!. ¡Paz en el cielo, y gloria en las alturas! Lucas 19:38

La entrada triunfal de Cristo

En esta entrada triunfal, no es la primera ocasión que Jesús muestra el nombre que representaba. Pues antes de su nacimiento fue reconocido como tal por los pastores y sabios de aquella época. Las multitudes que los seguían también manifestaban que cuando enseñaba lo hacía con autoridad. 

Y se asombraban de su enseñanza porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Marcos 1:22

Cuando llamó a sus discípulos, les dijo “Seguidme…“ Y ellos le siguieron sin objeción alguna.

17 Jesús les dijo: “Vengan en pos de mí, y los haré pescadores de hombres”. 18 Y de inmediato dejaron sus redes y lo siguieron.

Marcos 1:17,18

Cuando menciono la ley establecida en el antiguo Testamento y empezó a magnificarla en todos los aspectos, las multitudes le escucharon. 

No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Mateo 5:17

Las cualidades de Rey cuando entro a Jerusalén

Cuando aquel neurótico endemoniado, que era una amenaza al público se encontró con Jesús, ordenó a los demonios que salieran de aquel hombre, los cuales obedecieron de inmediato (Marcos 5:1-19). Así también durante aquella tempestuosa noche sobre la mar, cuando los discípulos pensaron que morirían juntamente con la embarcación, Jesús se paró en la proa del barco reprendiendo a los vientos y al mar, y estos obedecieron y las olas huracanadas cesaron. 

26 Y él les dijo: —¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?

Entonces se levantó y reprendió a los vientos y al mar, y se hizo grande bonanza. 27 Los hombres se maravillaron y decían:

—¿Qué clase de hombre es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen? Mateo 8:26-28

Al fin Jesús envió a sus setenta discípulos de dos en dos, estos regresaron con regocijo, diciendo: “Aún los demonios se nos sujetan en tu nombre”.

En esta forma podríamos seguir listando las obras de Jesús que manifiestan sus cualidades de un Rey que había envíado el Padre desde los cielos. No para establecer su reino en la tierra, porque cuando le preguntaron el contesto que su reino no era de este mundo:

Contestó Jesús: —Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos. Ahora, pues, mi reino no es de aquí. Juan 18:36

Jesús era el rey de los que lo aceptaban en su corazón

Entonces se convertía en Rey de aquel que lo aceptaba en su corazón, para que el gobernara por medio de sus enseñanzas. Así les mostró a sus discípulos cómo perfeccionarse y ser nuevas criaturas.

La entrada de Jesús a Jerusalén cabalgando sobre un pollino, fue una de las últimas experiencias en la vida de Jesús. 

Decid a la hija de Sion:
He aquí, tu Rey viene a ti,
Manso, y sentado sobre una asna,
Sobre un pollino, hijo de animal de carga.

Mateo 21:5

En esta ocasión la gente le aclama con gran júbilo. Este fué el triunfo del Maestro sobre los corazones de las multitudes y sobre el pecado contra el cual había predicado durante los años de su ministerio.

9 Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! 10 Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es este? 11 Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea. Mateo 21:9-11

La entrada triunfal de Cristo se muestra en El evangelio todavía manifiesta hermosos triunfos, aunque sea temporalmente en medio de la tibieza del cristianismo. Todavía encontramos cristianos que sin temor entregan por completo su vida a Jesús, para que él sea su maestro, Rey y Señor. Porque con humildad aceptamos esa necesidad de que alguien más sea quien nos gobierne y nos purifique de toda maldad.

La voz de Cristo ha tenido ocasiones triunfantes y victoriosas en los corazones sensibles al grado que nosotros también participamos de los momentos de felicidad y de gozo que experimentó nuestro Maestro, cuando aquellas multitudes lo aclamaron y le aclamaron como el Rey Celestial.