Las enfermedades y las debilidades físicas, son el reflejo de nuestra necesidad del alma. Un alma enferma esta prisionera de pensamientos y emociones que le afectan. Cuando descubrimos esa necesidad y le damos lugar a Dios para sanarnos, el purifica nuestra alma para darnos nuevos pensamientos. Ahora la mente de Cristo habita en nosotros, dándonos […]

