La Pascua del Señor es una ordenanza vigente

La Pascua del Señor es una ordenanza vigente y es dada a la Iglesia como un memorial de la muerte de Cristo. Que debe ser observada anualmente (al principio del día 14 de Nisán). Que durante la celebración de éste acto se debe usar pan sin levadura y jugo de uva, como usó Jesús la noche que la instituyó. Representando en ellos el rompimiento de su carne y de su sangre.

4 “Estas son las fiestas solemnes del SEÑOR, las asambleas sagradas que convocarán a su debido tiempo. 5 El día catorce del mes primero[a], al atardecer, es la Pascua del SEÑOR. 6 El día quince de este mes es la fiesta de los Panes sin levadura, celebrada al SEÑOR. Durante siete días comerán panes sin levadura. 7 El primer día tendrán una asamblea sagrada; no harán ningún trabajo laboral. 8 Presentarán al SEÑOR una ofrenda quemada durante siete días. El séptimo día habrá una asamblea sagrada; no harán ningún trabajo laboral”.

Levítico 23:4-8

“La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?” (1a Corintios 10:16)

En los evangelios se hace mención de dos Pascuas: la que celebró Jesús con sus apóstoles en el principio del día 14 del primer mes que se llama Nisán, y la de los judíos que celebraban exactamente 24 horas después; es decir al comenzar el día 15 del mismo mes (Juan 13:1-2; 19:42).

La Pascua del Señor es una ordenanza vigente
Las Pascua del Señor es una ordenanza vigente

Jesús obedece el Mandamiento de su Padre

Hay quienes piensan que como Jesús tenía que morir el día 14 del mes de Nisán, como nuestra pascu. El para poder cumplir las Escrituras se adelantó e hizo la pascua antes del tiempo fijado por Dios (Éxodo 12:2, 6; Levítico 23:5). Porque ven que los judíos hicieron su pascua 24 horas después que el Señor.

Sin duda esto es porque ellos ignoran que en Palestina, en los días de Cristo, hubo dos costumbres en la celebración del rito de la Pascua. Por un lado, los israelitas que eran galileos y los samaritanos la celebraban al principio del día 14, tal y como se hizo en Egipto. La otra costumbre, observada por los israelitas judíos de ese tiempo, que ya había unificado en un solo día el sacrificio del cordero con el comienzo de los panes sin levadura, porque era la misma fiesta que se llevaba durante siete días complementarios (Marcos 14:12; Lucas 22:1).

A esto se debe que al leer en los evangelios que el día que los judíos hicieron su pascua le llaman: EL GRAN DÍA DEL SÁBADO, pues en este día mataron la víctima de la pascua (cordero), y comieron los panes sin levadura, recordando que el día 15 y el 21 de Nisán son sábados ceremoniales. Pero la palabra de Dios es clara cuando dice que el cordero sería sacrificado el día 14, y el día 15 eran los panes sin levadura y este último día también era  sábado ceremonial. (Éxodo 12:6-18; Juan 19:14, 31; Levítico 23:5-7; Números 28:16-18; Lucas 22:7; Marcos 14:12).

El ejemplo de Jesús

La Pascua del Señor una ordenanza vigente. Si Jesús hubiera adelantado la pascua, habría pecado por ir en contra del mandamiento de Dios que dijo: “Los hijos de Israel harán la pascua a su tiempo. El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la haréis a su tiempo: conforme a todos sus ritos, y conforme a todas sus leyes la haréis” (Números 9:2-3). Pero la Palabra de Dios dice que Jesús no cometió pecado, esto significa que EN NINGÚN MOMENTO VIOLÓ LA LEY DE DIOS.

En esa ocasión Jesucristo dio cumplimiento al decreto del Creador, llegada la hora, él y sus apóstoles comieron el cordero pascual aderezado con hierbas amargas. Sentados a la mesa instituyó la cena Mística que consistió en la consagración que realizó bendiciendo el pan que representa su cuerpo, mismo que repartió a sus apóstoles. Luego hizo lo mismo con el vino, en un vaso del cual el apóstol Pablo hace alusión cuando dice: La copa de bendición que bendecimos.

Jesús establece la Pascua para nosotros

Hermanos, esta carne que fue sacrificada por nosotros y la sangre que fue derramada por los pecadores, es el ritual que nuestro Señor Jesucristo vino a establecer para que por medio de ellos pudiéramos alcanzar la redención. Pablo nos dice: “porque nuestra pascua, que es Cristo, fue sacrificada por nosotros” (1a Corintios 5:7). No hagamos en vano el sacrificio de Jesús, si queremos tener la vida eterna, debemos comer y beber los emblemas de su sacrificio con dignidad, porque el que no come su carne, ni bebe su sangre, no tendrá vida eterna.

Hagamos nuestra celebración por la salvación que alcanzamos por la misericordia. Nno en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y verdad” (1a Corintios 5:8). Porque el que come indignamente, juicio come.

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