Te has puesto a pensar ¿Qué sería del mundo sin Dios? La verdad es que no estamos lejos de esa realidad, parece que el mundo está interesado en otras cosas antes que en Dios, y vemos en la Biblia que sabiendo esto, se nos advierte y hace un plan para que la humanidad no pierda el camino y evite caer en errores que lo pueden llevar a la muerte.
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Isaías 55:6

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Juan 1:10
Así Jesús entra en el plan de Dios, para que como ovejas acudamos a un buen pastor, el cual nos llevará por delicados pastos y a tomar bebida espiritual, este alimento no es que lo podamos tomar de forma material, es un alimento espiritual y proviene de la palabra de Dios.
Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Salmo 23:1-3
Él quiere ser nuestro Pastor, pero no lleva a la fuerza a nadie para entrar en su evangelio, él abre la puerta y espera que entremos para escuchar lo que tiene que decirnos.
El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Ezequiel 18:20
En este verso nos recuerda, que cuando tenemos conciencia de nuestras decisiones entonces somos responsables de lo bueno y lo malo que puedas pasarnos, el alma que comete la falta, así que cada uno decide cómo llevar su vida y qué camino elegir.
Hoy tenemos la gran oportunidad de conocer un camino que nos lleva a la justicia y al amor de Dios, algo que hay que conocer desde la perspectiva de Él.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16
Hoy podemos acercarnos al buen camino y el buen Pastor, por medio de Jesucristo, el hijo de Dios, el nos mostrará lo mal que andamos, para ya no cometer faltas y que nos dañemos a nosotros mismos y a los que nos rodean.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20
Espero en Dios que podamos llegar a alcanzar la bendición de conocer a Dios, y darnos cuenta que nosotros somos los que nos alejamos de Él, pero su deseo es que podamos tener una vida llena de paz y esperanza.



